Taller de Cine

El pasado miércoles 16 de diciembre tuvimos el placer de realizar un taller de cine a manos de Daniel Agudo en las instalaciones de ITA.

Este prestigioso director de cine y profesor de L’ESCAC (Escuela superior de cine y audiovisuales de Cataluña) nos explicó e ilustró cada paso, profesionales y áreas que entran en juego a la hora de crear una película; desde la idea original hasta el día en que aparece en las pantallas de los cines. Para ello nos lo fue ejemplificando todo a través de escenas, detalles y anécdotas de la película ‘Tiburón’. Este film, rodado en 1975 y dirigido por Steven Spielberg, se basa en la novela homónima del escritor Peter Benchley: en la costa de un pequeño pueblo del este de los Estados Unidos, un enorme tiburón ataca a varias personas. Cuando el terror se apodera de todos, un veterano capitán de barco y  cazador de tiburones, un oceanógrafo y el jefe de la policía local se unen para capturarlo.

Tiburón supuso un punto de inflexión en la historia del cine: fue el primer taquillazo veraniego y cambió el modelo del negocio para siempre. Estableció la forma de vender las películas, de gastar y esperar resultados, de sacar los hits en verano (hasta entonces, la época de los malos estrenos), y devolvió el poder a las productoras. Aunque provocó, también, un pánico generalizado a meterse en el agua que redujo la afluencia playera en 1975 y generó la mala imagen que se tiene de los tiburones actualmente en la sociedad.

Empezamos analizando los tres principales personajes de la película (El jefe de policía Brody, el capitán del barco Hooper y el científico Quint) y fuimos viendo su evolución mediante diferentes escenas y secuencias. En un principio quién tiene el poder y control de la situación es Hooper y Brody queda relegado al puesto de patoso, débil y que parece incluso molestar en ocasiones. Pero poco a poco fuimos viendo cómo se desmontan los roles, cómo van cayendo las etiquetas y prejuicios puestos en un inicio y cómo cambia aquello que se espera de cada uno de ellos.

No solo pasamos una mañana fantástica, pudiendo desconectar de la rutina semanal y aprendiendo un sinfín de cosas sobre el séptimo arte, sino que pudimos reflexionar, aprender y conectar con diferentes temas expuestos en el taller.

Vimos como puede limitar el etiquetaje que nos ponemos y que pone muchas veces la sociedad u otros grupos (familia, escuela, trabajo, etc.) encima de nosotros. Pero también nos permitió ver como solo nosotros mismos podemos y debemos desprendernos de estos roles o de aquello que se espera o no se espera de nosotros.

Así como Brody consigue dejar atrás ese rol de débil y sumiso y acaba alejando sus limitaciones y miedos para dominar y vencer la difícil situación, nosotras también debemos  darnos la oportunidad de dejar atrás los prejuicios, cargas y autoexigencias que nos vamos y nos van poniendo. Solo creyendo en nosotras, nuestras posibilidades, fortalezas y en la confianza y el trabajo en equipo podremos revertir la situación.

Todas podemos vencer ese tiburón que nos rodea y ataca sin cesar porque en realidad no es tan peligroso como parece ni nosotras tan pequeñas ni incapaces para cazarlo.

M.V

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